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El
consumidor se aprovechará del aumento en la competencia
La
llegada de 'Aldi' hace
que
bajen los precios en Suiza
Las
dos cadenas de supermercados alemanas, 'Aldi y 'Lidl', han
revolucionado al de por sí caro mercado suizo. Así es la cosa
que entre los dos gigantes del país, Migros y Coop, ya ha
empezado una dura competencia por rebajar los precios, con lo
que el más beneficiado será el consumidor.
snc
reportaje/ sevim civil - zafer sayar
snc
español/ miguel otero
BASILEA.
Sí, no es un rumor, Aldi ha conseguido la licencia para
construir en Weinfelden, Cantón Thurgau, y entrar de lleno, con
un capital de 150 millones de francos, en el hasta ahora
impenetrable mercado suizo. Los responsables de la cadena de
supermecados alemana ya han avisado públicamente que tienen en
mente abrir seis superficies comerciales en otras tantas regiones
de Suiza. Los expertos en el sector pronostican que Aldi va a
tener a largo plazo cerca de 60 concesiones en todo el territorio
nacional. Y eso no es todo, la también alemana Lidl ha empezado
asimismo las gestiones para conseguir sus permisos, con lo cual,
en pocos años, los dos gigantes alemanes invadirán con sus bajos
precios las ciudades helvéticas.
Los
consumidores se frotan las manos
Estas
noticias, que ya han salido en todos los medios de comunicación
del país, han sido recibidas con gran agrado por parte de la
ciudadanía. Principalmente las personas con salarios medios y
bajos se inclinan a ser los potenciales clientes de los
supermercados alemanes. Como ellos explican: "Por fin
podremos llegar a final de mes tranquilos". Y tienen toda la
razón del mundo, ya que los consumidores suizos gastan de media
un 50% más en comida que sus vecinos de la Unión Europea. En la
carne y el pescado esa diferencia incluso llega al 90%.
Es
de conocimiento público que los suizos gastan más dinero que sus
vecinos franceses o alemanes, pero la "Estadística
Eurostat" ofrece unas cifras escalofriantes. Eurostat ofrece
estudios comparativos sobre lo que se conoce como los gastos
básicos de una familia y en ellos se puede divisar como en la
carne los suizos tienen que desembolsar el doble de valor material
que los europeos (no incluidos los 10 nuevos países miembros). En
cuanto al alquiler de la vivienda, los costes del agua, la luz y
el gas, en Suiza se paga el 70% más que en la Unión Europea, y
en los productos alimenticios el desfase interestatal es de otro
50% o más. Si se analiza toda la lista, se puede afirmar que en
Suiza los gastos básicos de una familia superan en un 30% a los
de una familia de la UE.
Los
afortunados de las regiones fronterizas
No
todos los residentes en Suiza están condenados a pagar los
precios del mercado suizo. La mayoría de las personas de las
zonas fronterizas cruzan la frontera para llenar la despensa,
puesto que los precios en los países vecinos de la UE son mucho
más atractivos. Las estadísticas nos enseñan como compra tras
compra mucho del dinero que se gana en la Confederación
Helvética va a parar al extranjero. El gasto en productos
relacionados con la cocina que realizan los suizos en Alemania y
Francia asciende a unos 1.400 millones de francos anuales.
¿Por
qué todo es más caro en Suiza?
La
diferencia entre los salarios de la Confederación Helvética y
los de la Unión Europa es sólo una de las causas de que en Suiza
los precios estén más altos. El observador de precios Rudolf H.
Strahm comenta: "Otra razón de peso son los precios de las
importaciones", y sigue diciendo, "comparado con
Alemania, Suiza paga cerca de 20.000 millones más por sus
productos importados. Esa diferencia tiene que recaer, en parte,
sobre los consumidores y, en otra, sobre las empresas".
Los
expertos en comercio presumen a su vez que parte de culpa en la
carencia la tienen los comerciantes que exportan a Suiza, que se
aprovechan del poder adquisitivo de la población suiza para
elevar los precios de sus productos. Un especialista en la materia
deja las cosas bien claras: "Cuando se trata de Suiza, todo
el mundo sube un poco el precio de su mercancía".
¿Hasta
qué punto van a bajar los precios?
Las
cadenas comerciales alemanas, Lidl y Aldi, aún no han llegado al
mercado suizo, pero la previsión de que desembarquen en breve ya
ha hecho que bajen los precios de los productos. Los dos gigantes
alimenticios nacionales, Migros y Coop, se están pertrechando
para que la competencia alemana no les coja desprevenidos. Las dos
firmas acaban de iniciar una guerra de precios a la baja para
atraer a los clientes sin parangón en la historia del mercado
suizo. Tanto en Migros, como en Coop, cada día que pasa son más
las etiquetas que presentan una reducción de precio.
Los
precios de los salarios no van a bajar
Todos
los expertos coinciden, eso sí, en que, mientras se mantengan los
salarios altos y los aranceles comerciales de Suiza, los precios
en los supermercados, aunque sean alemanes, nunca van a poder
llegar a los niveles reducidos de la Unión Europea. Puede que los
aranceles bajen por los acuerdos bilaterales con la UE que se
están negociando, pero los salarios es muy difícil que pierdan
su capacidad adquisitiva. Los sindicatos, apoyados por gran parte
de la población, no permitirían de ninguna manera tal
reducción. las declaraciones oficiales avalan este pronóstico.
Aldi y Lidl ya han anunciado, a través de sus portavoces, que en
los salarios respetarán las reglas del juego de Suiza.
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