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Suiza
sigue la tendencia global en la
violación
de los Derechos Humanos
El
Informe 2004 de Amnistía Internacional (AI) critica duramente a
las Fuerzas del Orden de la Confederación Helvética por
maltratar a las extranjeras y extranjeros y emplear una excesiva
dureza en las manifestaciones, sobre todo en aquellas que se
produjeron en la cumbre del G8. La organización en pro de los
Derechos Humanos se muestra también muy preocupada por las
restricciones en el campo del derecho de asilo y por las parolas
xenófobas que se pudieron escuchar en la campaña electoral al
Parlamento del pasado otoño. Si esto no fuese suficiente, AI
advierte que la violencia de género, pese a las nuevas medidas
legales, sigue siendo un problema grave en Suiza.
español:
miguel otero
LONDRES/BERNA.
(11.02.05) El Informe 2004 de la organización no
gubernamental, Amnistía Internacional, critica a la
Confederación Helvética por el sistemático maltrato de personas
y la utilización de vejaciones racistas en controles policiales y
detenciones en comisaría. El informe hace sobre todo referencia a
las dos redadas policiales que se produjeron el pasado julio en
los centros de asilo del Cantón Glarus. En el transcurso de la
operación, los solicitantes de asilo fueron atados de pies y
manos, se les pusieron unas capuchas en la cabeza y los agentes se
dedicaron a sacarles fotos en estado de semidesnudo o desnudo
integral.
La
Policía de Ginebra utilizó a su vez una excesiva y
desproporcionada violencia, tanto en una reunión de la OMC en
marzo, como en la cumbre del G8 que se celebró en junio. Aparte,
en muchos Cantones de Suiza, la Policía utiliza pequeñas
descargas eléctricas para inmovilizar a los presuntos
delincuentes. Estas pistolas, según AI, son extremadamente
peligrosas para la salud de los detenidos. Más críticas se han
cosechado también en relación a la violencia de género, incluso
el Comité de la ONU para la Erradicación de la Discriminación
de la Mujer ha mostrado su preocupación por las dimensiones de la
violencia en el hogar en Suiza, por el tráfico de mujeres y
niñas y "por el gran número de casos de ablación en niñas
inmigrantes de origen africano".
Desde
una perspectiva global, los derechos humanos y el derecho
internacional nunca habían sido tan sistemáticamente violados en
los últimos 50 años como el año pasado. Las bases del derecho
internacional y los instrumentos del comercio global han sido
enterrados por los gobiernos más poderosos del planeta y se han
sacrificado los Derechos Humanos a favor de una mayor seguridad,
se dice desde la ONG. "Los gobiernos han perdido toda
perspectiva moral, si sacrifican ciegamente los Derechos Humanos
en su búsqueda por proteger a la población", comenta Irene
Khan, la secretaria general de Amnistía Internacional.
"La
política de seguridad que se aplica en el mundo entero, y que
cuenta con el liderazgo de los Estados Unidos, ha perdido sus
objetivos y amedrentado sus principios. La vulneración del Estado
de Derecho en el propio país y el sistemático ignoro de delitos
fuera de las propias fronteras han dañado de manera extrema a la
paz y a la justicia y han hecho de este mundo un lugar
peligroso", afirma Khan.
El
Informe de AI 2004 recoge violaciones de los Derechos Humanos en
155 países y documenta en profundidad los asesinatos ilegales de
personas civiles en Irak cometidos por las fuerzas de ocupación y
los grupos armados insurgentes. En Irak, así como en la base
americana de Guantánamo en Cuba, como en Afganistán y otros
sitios, los EEUU y sus aliados mantienen a cientos de prisioneros
en condiciones lamentables. Según numerosos testigos
presénciales, los detenidos son torturados y maltratados, están
en cautividad sin cargos aparentes y sin derecho a juicio ni a un
abogado, con lo cual se les niega de manera absoluta las
protecciones que establece la Convención de Ginebra para los
prisioneros de guerra.
Justo
en estos momentos AI Suiza está desarrollando una campaña para
poner freno a esta situación en Irak. Los activistas de la
organización reparten por todo el territorio helvético
cartulinas a los viandantes dirigidas a la embajada de los EEUU en
Berna. En ellas el destinatario exige a las autoridades
estadounidenses que establezcan una investigación independiente
para todos los casos de tortura que se han producido en Irak con
el fin de llevar a juicio a todos los responsables de esta
barbarie.
Amnistía
Internacional condena de la misma manera las acciones terroristas
de los grupos armados de la insurgencia iraquí, que cuentan con
el apoyo de la red Al-Qaida. Estas atrocidades son un grave
peligro para la seguridad de la población mundial, ya que, como
explica AI, los ataques contra personas civiles e instituciones
como la ONU y Cruz Roja, que se esfuerzan por mejorar el nivel de
vida de la población local, no hacen otra cosa que atacar las
bases del derecho internacional.
La
"guerra contra el terrorismo" y la guerra contra Irak
han desencadenado una nueva ola de violaciones de los Derechos
Humanos y han desviado la atención de viejos conflictos. En la
sombra han quedado guerras civiles como la de Colombia, Nepal, la
República Democrática del Congo, el Sudán, Chechenia y otros
países, mientras que la espiral de violencia en Israel y los
territorios ocupados palestinos se ha endurecido. "Al mismo
tiempo que los gobiernos se preocupaban por las armas de
destrucción masiva en Irak, pasaban por alto las verdaderas armas
de destrucción masiva como son la vulneración del Estado de
Derecho, la delincuencia, la pobreza, la discriminación, el
racismo, el comercio sin control de armas cortas, la violencia
contra la mujer y el maltrato de niños", sentenció Irene
Khan.
Pese
a este análisis desalentador, Amnistía Internacional sigue
confiando en la sociedad civil para forzar un cambio en el
cumplimiento de los Derechos Humanos y crear un mundo mejor. Los
millones de personas que se echaron a las calles en todo el mundo
en muestra de solidaridad con el pueblo iraquí antes de la
invasión, las españolas y españoles que se manifestaron,
después de los atentados en Madrid del 11-M, por el respeto de
los principios humanitarios y los activistas de todo el mundo que
se congregaron en el Foro Social Mundial de Porto Alegre (Brasil)
son sólo una muestra de la fuerza que tiene el movimiento global
por la justicia.
"Los
Derechos Humanos son importantes, porque nos ofrecen una idea
poderosa e irrevocable de un mundo mejor y más justo, y porque
nos enseñan el camino a seguir para la realización e
implantación de esos valores fundamentales", apostilló
Irene Khan.
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