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(foto: snc/ filiz ilhan)

 

 

El referéndum se celebra el próximo 26 de septiembre 

El seguro de maternidad - 

los votantes tienen la última palabra

En el siglo pasado los suizos no han sido capaces de lograr un consenso sociopolítico sobre el seguro de maternidad. Entre 1900 y 1999 se presentaron cinco propuestas ante el soberano, y las cinco fueron rechazadas. Tres de ellas vinieron de organizaciones cívicas y otras dos del Gobierno y el Parlamento.

¿Podrá el pueblo suizo acabar con sus diferencias en relación al seguro de maternidad y adaptarse a los niveles europeos? La respuesta llegará la noche del 26 de septiembre cuando se recuenten los votos de la consulta popular. En el caso de que los suizos dejen de lado su terquedad de más de cien años, se introducirá por fin una legislación que regule el período de maternidad para todo el territorio nacional.

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Ya es hora de que el soberano, el Gobierno y el Parlamento dejen de lado las discrepancias del siglo XX en cuanto a la baja por maternidad y lleguen a un compromiso. El próximo 26 de septiembre el pueblo suizo irá a las urnas para decidir si acepta o no el proyecto de ley aprobado por el Parlamento en octubre de 2003. Si la población vota que 'sí', la ley entrará en vigor, si gana el 'no', como ya ha pasado tantas veces, la compensación económica por maternidad quedará a expensas de los distintos reglamentos cantonales y de los diferentes sectores.

De todos es sabido que la Ley para la Baja por Maternidad lo que pretende es lograr un consenso nacional y es por eso que se presenta el referéndum. El Parlamento sabe perfectamente que los rechazos del pasado se debieron siempre a la oposición de la patronal, de ahí que esta vez se haya decidido por repartir los costes de las compensaciones por maternidad entre los empresarios y los trabajadores. El problema es que estos últimos opinan que la ley sólo ofrece servicios mínimos, aunque también hay que decir que el documento no estipula barreras para evitar una amplitud de los derechos, a través de la introducción de un reglamento más benevolente para los trabajadores, por ejemplo.

En el caso de que la población se incline por el 'sí', todas las madres en Suiza que acaban de dar a luz tendrán el derecho a 14 semanas de vacaciones, con una compensación económica del 80% del sueldo, siempre y cuando la paga no exceda los 172 francos al día. El seguro de maternidad cubriría de esta forma a las madres empleadas, a las autónomas y a aquellas que trabajan en un negocio familiar. Lamentablemente, a diferencia de las propuestas anteriores, esta vez las amas de casa no están incluidas en el seguro.

Para poder pedir las vacaciones y la compensación económica por maternidad, la solicitante debe justificar que en el momento del parto estaba trabajando, que durante los nueve meses anteriores estaba inscrita en el seguro obligatorio de la AVH y que, antes del parto, llevaba trabajando por lo menos cinco meses.

El problema: ¿Cómo financiar el seguro?

En principio, los sueldos por maternidad estarán financiados por el Fondo Social Nacional, es decir, si el referéndum se salda con un "sí", la Ley de Compensación Económica (Erwerbsersatzgesetz) se ampliaría a la baja por maternidad. Este fondo sirve para diferentes asuntos. Las instituciones que forman la seguridad social, por ejemplo, recuperan las pérdidas derivadas del servicio militar y el servicio civil precisamente por la Ley de Compensación Económica. En las arcas de la seguridad social, que es un seguro obligatorio desde 1953, hay unos 2.300 millones de francos (datos de finales de 2003). Y todos los años esa cantidad aumenta. En el 2003, por dar un ejemplo, hubo unos ingresos de 932 millones y unos gastos de 703 millones de francos, lo que supone un incremento en el fondo de 229 millones.

El plan financiero del proyecto de ley que se votará el 26 de septiembre se basa precisamente en estas cifras. En un principio no hay duda de que el superávit del fondo nacional puede por ahora cubrir los gastos, pero ¿qué pasaría después? La ley estipula que hay dinero suficiente para los primeros dos o tres años, pero, a partir de ahí, la patronal y los trabajadores tendrán que repartirse los gastos a partes iguales. El Consejo Federal prevé que para eso la cuota de la Ley de Compensación pasaría el 1 de enero de 2007 del 0,3% al 0,4%, y al año siguiente, en el 2008, llegaría al 0,5%. Sólo de esta forma se podría financiar el seguro de maternidad, que para aquel entonces costaría unos 483 millones de francos al año.

Como el ciclo monetario del Fondo Social Nacional es un tema complejo, sólo al alcance de unos cuantos expertos, para aclarar las cosas, es mejor poner un ejemplo. Hasta ahora el fondo de compensación económica, destinado para las personas que realizan el servicio militar, el servicio civil o pertenecen a algún cuerpo de protección civil, se financia a través de las contribuciones (un 0,15% del sueldo) de las trabajadoras y trabajadores, mientras que los empresarios pagan el mismo porcentaje de sus ganancias. Así, si una persona gana 4.000 francos brutos al mes, 6 francos recaen en las cuentas del Fondo Nacional. Con la llegada del seguro de maternidad, en cambio, las contribuciones, tanto de los empresarios, como de los trabajadores, se verían aumentadas gradualmente en una milésima, y el aumento llegaría hasta las 5 milésimas, lo que en 4.000 francos representaría una subida de 2 francos.

Aquí hay que destacar un detalle muy importante desde el punto de vista del empresario. Con el sistema actual, la patronal desembolsa unos 353 millones de francos al año en concepto de bajas por maternidad. Si se aprueba el referéndum del 26, se necesitarían, en cambio, unos 483 millones de francos para financiar el seguro de maternidad, lo que pasa es que como este presupuesto se divide entre los empresarios y los trabajadores, la parte que le corresponde pagar a los empresarios se quedaría en 241 millones. Es decir, el sector empresarial ahorraría unos 112 millones al año.

¿Cómo funciona el sistema actual?

En Suiza hay 1,6 millones de mujeres trabajadoras, y de estas 1,2 millones, es decir, el 75%, está en edad fértil. Hoy por hoy no existe un seguro de maternidad en Suiza, pero eso no quiere decir que las mujeres estén desprotegidas durante y después de dar a luz. El único inconveniente es que la baja por maternidad es muy diferente dependiendo del sector, el puesto de trabajo, los servicios y el Cantón.

Protección legal antes y después del parto

En estos momentos hay varias leyes nacionales que protegen a la mujer durante y después del embarazo. Las más importantes son estas:

Para las 8 semanas subsecuentes al parto existe una prohibición de trabajo. Las mujeres que han dado a luz no pueden trabajar durante las primeras 8 semanas y si quieren hacerlo en el período anterior a las 16 semanas después del parto tienen que pedir un permiso correspondiente. Las parturientas están protegidas del despido hasta el transcurso de 16 semanas después del parto. Las embarazadas y lactantes no pueden trabajar más de 9 horas diarias. Las embarazadas sólo necesitan dar un aviso para no ir al trabajo o abandonar su puesto. A las madres lactantes se les debe dejar tiempo para nutrir al bebé. En el primer año de lactancia no se les puede reducir en el sueldo por el tiempo perdido en lactar y si la lactancia se produce fuera del puesto de trabajo esa reducción sólo puede ser de hasta el 50%. Las embarazadas y lactantes no pueden realizar ningún tipo de trabajo que pueda perjudicar tanto a ellas como al niño. En el caso de que el empresario no pueda ofrecer ningún trabajo de este tipo, tendrá que sufragar el 80% del sueldo de la empleada. Existe una prohibición de trabajo entre las 20.00 y las 06.00 horas para las 8 semanas anteriores al parto. Si el empresario no puede ofrecer trabajo entre las 06.00 y las 20.00, tendrá que pagar el 80% del salario a la empleada. Durante el embarazo, y entre la octava y decimosexta semana después del parto, la mujer tiene el derecho a negarse a trabajar por las noches. Si el empresario no puede ofrecer trabajo diurno, tiene que correr con el 80% del sueldo. Los seguros sociales cubren los controles médicos antes y después del parto.

Las compensaciones económicas después del embarazo

El proyecto de ley que se presentará a referéndum el 26 de septiembre de 2004 no regula la protección de la mujer antes y después del parto. Lo único que hace es establecer una compensación económica a nivel nacional por las pérdidas derivadas de no poder asistir al puesto de trabajo. Con el sistema actual, el embarazo y la maternidad tienen la misma protección legal que cualquier enfermedad, lo que pasa es que la obligación del empresario de indemnizar económicamente a la embarazada está muy limitada en el tiempo y, en muchas ocasiones, depende del tiempo que la embarazada lleve trabajando para la empresa. Para calcular la compensación económica se establecen diferentes escalas en los diferentes Cantones, así tenemos la escala de Berna, la de Zúrich, la de Basilea, etc.

Las escalas de maternidad de Berna, Basilea y Zúrich

Todas las escalas coinciden en que para el primer año de antigüedad en la empresa la baja por maternidad es de tan sólo tres semanas, lo que significa que gran parte de los gastos asociados al nacimiento de un bebé no están cubiertos. Según aumentan los años de antigüedad, las escalas difieren. Así, por ejemplo, la escala de Berna le concede a una trabajadora que lleva cuatro años en la empresa un período de baja de dos meses, la de Basilea tres meses y la de Zúrich 10 semanas.

Todos los Cantones de Suiza han adoptado, con pequeñas diferencias, algunos de estos tres modelos. Además, en los Contratos Generales del Trabajo (Gesamtarbeitsverträgen) los empresarios pueden sustituir la compensación económica por maternidad por el seguro de dietas por enfermedad, siempre y cuando se incluya el riesgo de embarazo.

Como los sindicatos tienen gran influencia en el diseño de los Contratos Generales del Trabajo, los reglamentos y las condiciones de la compensación económica pueden mejorar considerablemente según la presión de los trabajadores, lo que por otro lado lleva a que ciertas mujeres de determinados sectores tengan más ventajas que otras.

Según un comunicado de la Oficina Federal para la Seguridad Social, 500.000 del total de 1,6 millones de mujeres trabajadoras tienen establecida la baja por maternidad según el reglamento de los Contratos Generales, y 100.000 de 1 millón a través de los reglamentos cantonales.

 El contexto histórico

Si ha habido un asunto controvertido y polémico en el siglo XX, ese ha sido el seguro de maternidad

Las contiendas relativas a la compensación económica para el período posterior al parto no cesaron durante todo el siglo pasado, y lo interesante es que cada vez que el Gobierno o el Parlamento proponían una solución, el soberano siempre las rechazaba. El seguro de maternidad se presentó 5 veces a referéndum en el siglo XX y las cinco veces se quedó en papel mojado. Ahora sólo falta saber si este Gobierno, al igual que el primero en proponer el seguro, en 1900, o el último, en 1999, también fracasará en su intento de convencer a la población de la necesidad de un seguro nacional para proteger a las mujeres embarazadas.

En 1877 Suiza estableció por primera vez una prohibición de trabajo por maternidad de 8 semanas para las mujeres que trabajaban en las fábricas. Así se podía leer en la Ley de Fábricas, y después también en la Ley de Trabajo. Suiza fue el primer país del mundo industrializado que tomó esta decisión. Lo que pasa es que había un defecto en la Ley. El reglamento no estipulaba una compensación económica, algo vital para las mujeres, para el período de 8 semanas de prohibición de trabajo. Para remediar esta laguna, en 1899 el Parlamento del país propuso incluir una pensión por maternidad dentro de la seguridad social obligatoria. Un año más tarde, en 1900 se presentó la idea al soberano, que por aquel entonces era sólo masculino, y éste la rechazó con un rotundo "no".

Mas tarde, en 1919 se firma la convención internacional que establece los horarios de trabajo de la mujer, antes y después del parto, pero Suiza, tras una decisión del Parlamento en 1921, no respeta las directrices de la convención y pierde el liderazgo que venía ostentado desde 1877 en la salvaguarda de los derechos de las mujeres embarazadas. En los años posteriores, todos los esfuerzos para obtener un seguro de maternidad se diluyen incluso en la fase de presentación de los proyectos. Por aquel entonces la posibilidad de ofrecer vacaciones pagadas a las mujeres en el período post-parto parecía más una utopía que otra cosa.

1945: La Carta Magna incluye el seguro de maternidad

Ya mucho más tarde, en 1945, el pueblo suizo aprueba la inclusión de un artículo en la Constitución Federal a favor de la protección de la familia y el establecimiento del seguro de maternidad. Acto seguido el Gobierno logra grandes avances en los seguros de vejez y en los de enfermedad, pero el seguro de maternidad se queda siempre descolgado.

En 1946, por ejemplo, un borrador de la Oficina Federal de la Seguridad Social para establecer una ley federal relativa a la baja por maternidad no llega ni siquiera al Parlamento. Además, en 1954 las diferencias de opinión entre el soberano y el Gobierno en relación a las propuestas presentadas sobre los seguros de enfermedad, accidente y maternidad llegaron a tal punto que no se volvió hablar de reformar la seguridad social por bastante tiempo.

Diez años más tarde, en 1964, aparece la nueva Ley de Trabajo. Este documento sí que establecía cambios en las condiciones de trabajo de la mujer antes y después de dar a luz. La prohibición de trabajo durante las 8 semanas posteriores al parto, que antes sólo valía para las fábricas y algunos sectores determinados, ahora se extendía para todas las mujeres trabajadoras. Pero donde no había cambios era en la compensación económica. Las mujeres seguían sin recibir dinero durante el período de prohibición de trabajo.

1974: el seguro de maternidad se convierte en víctima del seguro odontológico

En 1974 cambian las cosas. Los socialdemócratas y los sindicatos proponen una iniciativa con el nombre de "Un seguro social para las enfermedades" y en las propuestas se incluía la compensación económica para las parturientas. El debate, sin embargo, se centró en el seguro para las enfermedades bucales y como el pueblo se opuso a este tipo de seguro, toda la iniciativa se fue al garete.

En los ochenta, otros dos rechazos

Los ochenta presenciaron dos derrotas muy distintas por parte de los promotores de un seguro de maternidad. La iniciativa popular de 1980 por "una protección eficaz de la mujer" lo que proponía era la modificación del seguro de enfermedad. La iniciativa, que estuvo rodeada de grandes discusiones, pretendía, por un lado, ofrecer una pequeña cantidad a las mujeres que acaban de ser madres, pero también quería ampliar el período de baja hasta las 16 semanas en el caso de trabajo a tiempo completo, establecer dietas también para las amas de casa y, lo más extraordinario, introducir un periodo vacacional de hasta nueve meses para los dos padres en el caso de que ambos estuviesen trabajando a tiempo completo. Esta iniciativa, con claros tintes progresistas, fue rechazada en 1984 con un más que rotundo 84%.

Tres años más tarde, en 1987, el Gobierno propone una revisión de la Ley Federal para los Seguros de Enfermedad, pero se encuentra con una feroz oposición por parte de la patronal, y al final el referéndum se salda con un 70% a favor del "no". En 1989, en cambio, se produce un avance. El reglamento se cambia de tal forma que la mujer no puede ser despedida durante el embarazo, ni en las 16 semanas que siguen al parto.

El Parlamento recomienda en 1998, el Pueblo se opone en 1999

En los años noventa, dos Gobiernos federales fracasaron en su intento de introducir el seguro de maternidad. En el primer intento, en 1994, el Gobierno lanza a la opinión pública la idea de establecer un sistema de compensación, según el cual la madre tiene derecho a percibir el 100% de su sueldo durante las 16 semanas posteriores al parto. De todas formas, la propuesta, dirigida a las mujeres autónomas y a las trabajadoras, según va pasando el tiempo, va cambiando de forma. Tres años más tarde, en 1997, el Gobierno, que busca un consenso popular, presenta ante el Parlamento una propuesta muy distinta. El nuevo borrador reduce la baja a un período de 14 semanas y a tan sólo el 80% del sueldo. El Parlamento, finalmente, aprueba la propuesta en 1998, esta vez con la inclusión de las amas de casa. Pero, la alegría no dura mucho, ya en 1999, justo seis meses después de la aprobación del Parlamento, el pueblo soberano rechaza la propuesta. Otra dolorosa derrota para las y los promotores del seguro de maternidad.

2000: Ginebra deja atrás al resto de Suiza

A pesar de que en 1945 el pueblo suizo aprobó el artículo de la Constitución a favor de la protección de la familia, en los próximos 55 años del siglo XX no se pudo lograr un acuerdo en relación al seguro de maternidad. Esta tendencia, sin embargo, puede que cambie en el siglo XXI, gracias a una decisión de un gobierno cantonal. En el 2000 el Cantón Ginebra establece por primera vez un seguro de maternidad. Todas las mujeres que caigan embarazadas y lleven por lo menos tres meses trabajando en el Cantón tendrán el derecho a percibir, durante 14 semanas, una compensación económica equivalente al 80% de su sueldo. Incluso el Gobierno Federal aprueba esta Ley Cantonal y el decreto entra oficialmente en vigor el 1 de julio de 2001.

El Parlamento aprueba el seguro de maternidad y ahora vuelva a estar todo en manos del soberano, que ofrecerá su veredicto el 26 de septiembre de 2004.

Después de perder numerosas batallas sobre el seguro de maternidad, el Gobierno Federal lo que quiere ahora es terminar cuanto antes con el asunto. Es por eso que no ha presentado su propia propuesta y se ha limitado a avalar la iniciativa "Triponez 2001" aprobada por el Parlamento. El Gobierno sigue buscando esa fórmula mágica que solucione el tema del seguro de maternidad, y parece ser que la iniciativa del parlamentario Pierre Triponez cuenta con el apoyo suficiente entre los partidos para convencer a la población. La fórmula que se ofrece ahora al soberano establece una compensación económica del 80% del sueldo durante 14 semanas. Y para que la propuesta tenga éxito se reparte la financiación a partes iguales entre los empresarios y los trabajadores, a través de las deducciones mensuales que se explicaron anteriormente.

El Parlamento suizo aprobó el 3 de octubre de 2003, aparte de los seguros compensatorios para el Ejército, Servicio Militar y Protección Civil, la ley que establece el seguro de maternidad.

El 26 de septiembre de 2004 el pueblo suizo volverá a decidir sobre el futuro de las mujeres embarazadas.

 
 
 
 
 

 

 

 
 

 

 

 

El seguro de maternidad 

en los países europeos

       

Los seguros de maternidad de otros países europeos demuestran ser muchos más progresistas y avanzados que las propuestas que se rechazaron en Suiza en los últimos cien años. A continuación varios ejemplos:

Bélgica

15 semanas de baja después del parto (en el caso de gemelos, trillizos y cuatrillizos el período es de 17 semanas).

En los primeros 30 días después del parto la madre recibe de media una pensión equivalente al 82% de su sueldo, sin establecerse un sueldo mínimo. A partir del segundo mes, el porcentaje desciende hasta el 75%, pero aquí se establece un mínimo de 101 euros por día.

Dinamarca

Las madres pueden solicitar 18 de las 50 semanas que le corresponden a la baja por maternidad. Las otras 32 semanas se pueden repartir entre el padre y la madre.

Las personas a sueldo reciben la parte correspondiente a su sueldo, los autónomos la parte correspondiente a sus ganancias. El límite máximo de la pensión se establece en 3.203 coronas danesas (es decir, 655 francos suizos).

Alemania

La baja por maternidad es de 14 semanas. En el caso de gemelos, trillizos, etc. este plazo aumenta en 4 semanas, hasta llegar a las 18.

El seguro de maternidad aporta como máximo 13 euros por día, pero el empresario tiene que proporcionar el sueldo medio percibido en las últimas 13 semanas antes del parto.

Italia

La baja por maternidad es de 5 meses y la pensión asciende al 80% del sueldo.

Suecia

Las mujeres embarazadas están exentas del trabajo los últimos 50 días antes del parto y después de dar a luz el padre o la madre tienen 450 días de baja por maternidad y/o paternidad.

Durante ese período la pensión equivale al 80% de la paga.

Durante los primeros 390 días la pensión mínima es de 180 coronas suecas (29 francos) por día y la máxima llega a las 646 coronas (unos 160 francos). En los restantes 90 días la media está en unas 60 coronas diarias, es decir, 10 francos suizos.

Portugal

La baja por maternidad es de 120 días, y por cada niño más, este período aumenta en 30 días.

A la madre le corresponde la totalidad del sueldo durante toda la baja.

España

16 semanas de baja. Por cada bebé más, se suman dos semanas.

La baja da derecho a la totalidad del sueldo.

Austria

16 semanas de baja, y en el caso de gemelos, trillizos, o incluso partos prematuros, este tiempo aumenta cada vez en 20 semanas.

La madre percibe la media del sueldo que ha cobrado en las 13 semanas anteriores al parto.

Inglaterra

26 semanas de baja por maternidad.

Las primeras seis semanas la madre recibe el 90% de su sueldo, y las siguientes 20 100 libras esterlinas por semana (cerca de 226 francos).

Holanda

16 semanas de baja.

A las empleadas se les ofrece el sueldo total, siempre y cuando no supere los 167 euros por día, y a las autónomas los ingresos totales del mes, siempre que no sean superiores a los 1.265 euros.

Grecia

119 días de baja por maternidad.

Siempre que el sueldo no sea inferior a 6 euros diarios, la madre percibe el 100% del último sueldo.

Finlandia

105 días de baja.

Las mujeres que cobran al año cerca de 26.720 euros, perciben el 70% de su sueldo, las que cobran entre 26.721 y 41.110 euros, el 40% de su paga normal, y las que ganan más que eso se tienen que contentarse con el 25%. Las mujeres que están en el paro perciben por lo menos 11 euros al día.