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La
nueva Ley de Nacionalizaciones
pende de un hilo
El
26 de septiembre se realizará el referéndum
¿Cómo
será el futuro de los inmigrantes en Suiza? ¿Seguirán
viviendo en Suiza sin tener derecho a la participación
política o adquirirán la ciudadanía helvética y podrán
participar activamente en el desarrollo del país?
snc
trabajo
de investigación: sevim civil -zafer sayar
snc
español:
miguel
otero
foto:
mehmet gürz
Si
se quiere adquirir hoy en día la nacionalidad suiza, uno se tiene
que preparar para un largo viaje por varias administraciones y,
dependiendo del lugar de residencia, por un desembolso económico
considerable. Con el sistema federal que tiene Suiza, el proceso
de nacionalización, que tiene que pasar por la administración
central, la cantonal y la municipal, puede llevar varios años, y
a esto hay que unirle que muchos Cantones exigen un período de
residencia mínimo de 2 a 12 años, y los impuestos pueden llegar
hasta los 10.000 francos.
Dados
estos obstáculos, el Gobierno y el Parlamento quieren introducir
un proceso de nacionalizaciones agilizado para los jóvenes
inmigrantes de segunda generación y la nacionalización directa,
en caso de nacimiento en Suiza, para los de tercera generación.
Estas medidas quieren facilitar la integración de los jóvenes
extranjeros en el país y, como advierte el Gobierno, pretenden
mejorar las condiciones económicas, sociales y culturales de la
Confederación Helvética.
Cada
año cerca de 10.000 niños de tercera generación nacen en Suiza,
y las personas encargas de esta parcela señalan que esta cifra va
a aumentar en los próximos años. Para ellos, cuanto antes se les
ofrezca a estos jóvenes la nacionalidad suiza, y la posibilidad
de participar activamente en el desarrollo de la comunidad, antes
se considerarán estos parte del país.
El
Consejo Federal, es decir, el Gobierno de Suiza, ya ha repetido
varias veces que no apoyará a los Cantones que niegan la
nacionalidad suiza a jóvenes extranjeros que se han criado en
Suiza sin presentar en cada caso una justificación concreta. De
ahí que el Ejecutivo invite a la población a votar con un SÍ en
el referéndum del próximo 26 de septiembre, para así establecer
una ley de nacionalizaciones simplificada para todo el territorio
nacional.
¿Conlleva
la nacionalidad suiza el tener un sentimiento de pertenencia? En
Suiza viven cerca de un millón y medio de inmigrantes bajo el
estatus social de 'extranjeros'. Tres de cada cuatro o bien han
nacido en suelo suizo o llevan viviendo en el país más de ocho
años, y según la nueva ley de nacionalizaciones, que se
consultará al soberano el 26 de septiembre, todos estos
extranjeros podrán obtener la nacionalidad a través de un
proceso agilizado si demuestran que están integrados en el país.
En esto todas las administraciones están de acuerdo. Todo
inmigrante que se siente suizo y piense como un suizo tiene el
derecho de obtener el pasaporte helvético, lo único que falta es
llevar ese consenso a una ley nacional.
Las
nacionalizaciones agilizadas para los inmigrantes de segunda
generación La nueva ley prevé la nacionalización agilizada para
aquellos jóvenes extranjeros que tengan entre los 14 y los 24
años de edad, que hayan cursado por lo menos cinco años de la
escuela obligatoria del país y que tengan un permiso de
residencia en regla. Además, los solicitantes tienen que llevar
viviendo "por lo menos dos años en la localidad donde
presenten la solicitud, tienen que conocer las costumbres suizas,
dominar una de las lenguas oficiales del país, respetar el estado
de derecho de Suiza y no presentar ningún peligro para la
seguridad interior o exterior" si quieren ejercer el derecho
de solicitar la nacionalidad helvética.
La
nacionalidad directa para los niños de tercera generación
Según
la nueva ley, los niños de tercera generación obtendrán la
nacionalidad helvética tan pronto como lleguen al mundo siempre y
cuando alguno de los padres haya nacido en suiza o se haya criado
en este país por más de cinco años. Este derecho, sin embargo,
no es válido para aquellos niños cuyos padres hayan obtenido el
permiso de residencia por la vía de la solicitud de asilo. En
cualquier caso, los padres siempre tendrán la última palabra en
la nacionalización automática del niño. Después, una vez que
el niño cumpla los 18 años de edad, y siga viviendo en Suiza,
éste podrá revocar la decisión de sus padres y solicitar la
nacionalidad helvética.
Reducción
en el tiempo mínimo de residencia
Aparte
de las nacionalizaciones agilizadas para los jóvenes inmigrantes
de segunda y tercera generación, también se pretende simplificar
el proceso ordinario de nacionalizaciones. El tiempo mínimo de
residencia en el país para presentar la solicitud se rebajará de
los actuales 12 años hasta los 8, y a nivel cantonal y municipal
el período mínimo no podrá superar los 3 años. Las autoridades
competentes señalan en este sentido que hay que tener en cuenta
la movilidad de las familias y las personas jóvenes. Hoy en día
hay mucha gente que cambia de Cantón con regularidad y las leyes
deben adaptarse a las circunstancias sociales.
Los
costes de la nacionalización
En
el año 2003, el Parlamento suizo decidió que los impuestos por
el proceso de nacionalización sólo se deberían limitar al
trabajo administrativo y no se podían cobrar miles y miles de
francos por la concesión del pasaporte suizo. El referéndum del
próximo 26 de septiembre no se opone a esta decisión, de ahí
que el Gobierno tomará los pasos pertinentes para dejar
totalmente zanjado este asunto. La nueva ley no recoge el derecho
de apelación La nueva ley de nacionalizaciones no incorpora en
sus artículos el derecho de protesta o apelación a una sentencia
de nacionalización. Este derecho es considerado clave para que no
se rechacen solicitudes sin una justificación fundamentada. La
mayoría del Consejo Nacional aprobó la introducción de este
derecho en la nueva ley, pero la propuesta fue rechazada por el
Consejo de los Estados en el 2003. Tras un arduo debate, en junio
de 2003, el Tribunal Federal de Lausana consideró que la
inclusión o no del derecho en el documento jurídico no era de
importancia. En el caso de que se le negase a una persona la
nacionalidad suiza por cuestiones de país de procedencia, raza o
cultura se infringiría la prohibición de discriminación anclada
en la Constitución, y el Tribunal Federal, amparado por la Carta
Magna, actuaría en consecuencia.
En
sí la ausencia del derecho de apelación en la nueva ley de
nacionalizaciones ha perdido en importancia después de las
sentencias del Tribunal Federal. Todas las propuestas a favor
presentadas en el Parlamento han sido rechazadas.
¿De
qué países proceden las personas que se nacionalizan?
Desde
1998, cerca de 27.000 personas adquieren cada año la nacionalidad
helvética, lo que representaría el 1,8% de la población
extranjera residente en Suiza. En los últimos años, sin embargo,
esta cifra ha aumentado hasta los 35.000 nuevos conciudadanos, es
decir, el 2,5% de la comunidad inmigrante. Entre 1998 y 2002 la
amplia mayoría de los 'nuevos suizos' tenían raíces italianas,
seguidos de los de raíces serbio-montenegras. Si se dividen los
grupos por continentes, el 75% de los solicitantes proviene de
Europa, el 11% de Asia y un 6,5% de África y América.
¿Desaparece
la población suiza?
Si
no fuese por el número de nacionalizaciones anuales, se podría
decir que la población suiza está desapareciendo… La Oficina
de Estadística señala que en estos años la tasa de natalidad
está en el punto más bajo desde 1918. Otros datos demuestran que
desde 1998 mueren más personas que nacen. Y otro análisis indica
que las mujeres de Suiza, independientemente de si son suizas o
extranjeras, deberían tener 2,1 niños de media para mantener el
nivel poblacional actual. Hoy en día la media está en 1,4
niños, lo que quiere decir que, pese a las nuevas
nacionalizaciones, la población de Suiza está decreciendo. Y si
no fuese por la población extranjera que vive en Suiza, casi se
podría decir que está desapareciendo.
Pese
a que estos números son alarmantes, por ahora no se puede hablar
de una extinción de la población suiza ni mucho menos, aunque
sí que hay que empezar a tomar cartas en el asunto. Los
responsables en materia de nacionalizaciones señalan que,
demográficamente, sería muy importante que todos los niños que
en el futuro nazcan en suelo helvético obtengan automáticamente
la ciudadanía suiza.
Los
que están en contra de la nueva ley de nacionalizaciones
Una
pequeña mayoría del Consejo Nacional ha considerado que los
años de residencia en el país de los jóvenes extranjeros entre
los 10 y los 20 años deberían valer por dos. Para este grupo la
nacionalidad automática en caso de nacimiento es innecesaria y
dejarían al joven decidir más adelante, por su propia cuenta, si
quiere pedir la nacionalidad helvética o no.
El
Partido Popular de Suiza (Schweizer Volkspartei, SVP), por otra
parte, ha efectuado una importante campaña en vistas al
referéndum. Los miembros del partido señalan que si se aprueba
la ley, el porcentaje de población extranjera va a aumentar.
Tienen el temor que las nacionalizaciones agilizadas pueden actuar
como un imán para los inmigrantes. El SVP ya ha reconocido que la
campaña a favor del NO en el referéndum va a costar unos 400.000
francos, puesto que, entre otras armas, por primera vez se
utilizarán carteles electorales electrónicos en las estaciones
de tren del país.
Si
gana el SÍ, la ley entrará en vigor en el 2006
Si
en la noche del 26 de septiembre de 2004 los resultados
electorales anunciasen una victoria del SÍ, con la nueva ley
vendrían otras modificaciones jurídicas para adaptar el código
civil a las nuevas circunstancias, de ahí que se prevé que la
nueva ley de nacionalizaciones entraría en vigor hacia el año
2006.
Para
más información ver www.eka-cfe.ch
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