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¿Dónde
están los inmigrantes en la
televisión
suiza?
El
10 de marzo de 2005 varias personalidades del mundo del
periodismo se reunieron en el edificio central de la ETH de
Zúrich para abordar una pregunta clave: ¿de qué manera están
representados los inmigrantes en la televisión suiza? En el
público había 50 personas, alguna de las cuales ofreció ideas
que dieron que pensar al jefe de redacción de la Televisión
Suiza, Ueli Haldimann. Quizás sea hora de modificar o
reorientar la posición de la cadena con respecto a los
inmigrantes…
snc
español/ miguel otero
snc
dossier/ ali yilmaz
Hannes
Britschgi fue el moderador de la velada y entre sus invitados se
encontraban personajes relevantes del mundo de los medios de
comunicación de suiza como la periodista independiente Samira
Begman-Karabeg, Hugo Biggi de TeleZüri, el observador de los
media Heinz Bonfadelli, y, sobre todo, destacaba la presencia de
Ueli Haldimann. El contar en el debate con el jefe de redacción
de la Televisión Suiza significaba que por fin se iba a poder
hablar sobre temas relacionados con la comunidad inmigrante que
hasta ahora siempre se habían ignorado.
La
representación de los inmigrantes en la televisión pública
suiza no es una cuestión menor. Casi un cuarto de la población
suiza tiene algún tipo de ascendencia foránea y la cadena SF DRS
tiene claramente estipulado en el contrato de su concesión que
debe tener en cuenta e incluir a los inmigrantes en su
programación. Esta función fue reconocida por Haldimann y a la
acusación de que su cadena no estaba cumpliendo con este
cometido, el jefe de redacción de la DRS señaló: "nosotros
intentamos cubrir toda la oferta cultural del país sin ningún
tipo de racismo ni discriminación" y acto seguido enumeró
varias temáticas y noticias de la DRS relacionadas con la
comunidad extranjera.
Desgraciadamente,
sin embargo, la mayoría de las noticias sobre inmigrantes se
centran en acciones y hechos negativos. Es muy común ver en la
televisión suiza noticias como: "extranjero de origen turco
o serbio causó un accidente de tráfico, o apuñaló a alguien, o
cometió un robo o provocó un enfrentamiento". Que este tipo
de noticias represente de verdad toda la población residente que
tiene sus raíces en otro país es muy dudoso.
Para
Bonfatelli, la televisión pública suiza le dedica muy poco
espacio en su parrilla al tema de la integración de los
inmigrantes. Es más, al enseñar sólo noticias negativas e
ignorar el lado positivo de la presencia en este país de los
extranjeros, la televisión suiza fomenta una visión
distorsionada de la realidad, que puede derivar en serios
prejuicios hacia los extranjeros por parte de la población local.
La
periodista independiente Begmann-Karabeg pide más programas para
los extranjeros residentes en Suiza. Su propuesta es emitir
formatos interculturales y enriquecedores, a lo mejor incluso en
varios idiomas, que atraigan la atención de los extranjeros. El
presentador puede ser alguien con raíces de fuera y se pueden
realizar debates con y sobre inmigrantes, que hagan que el
televidente extranjero se sienta identificado. Para la periodista
habría que crear una regulación que obligase a incluir estos
puntos en la programación pública.
Haldimann,
por su parte, defendió la Televisión Suiza con las siguientes
palabras: "nosotros nos dedicamos a informar de la actualidad
del país y uno de los objetivos prioritarios de la DRS es
informar a los espectadores de los acontecimientos que suceden en
Suiza". Y sobre la petición de incluir más presentadores o
invitados inmigrantes en los programas, exclamó: "yo no le
tengo que preguntar a mis compañeros de trabajo de dónde vienen,
en nuestra casa presentan los programas las personas que están
cualificadas para ello. Lo importante es dominar la lengua alemana
y si no hay más invitados inmigrantes en los debates es porque
muchas veces faltan las competencias lingüísticas
necesarias".
Biggi
también se mostró de acuerdo con esto. Pero, "también es
verdad que se podrían utilizar más medios para solventar esta
barrera lingüística", según apuntaron Bonfatelli y otras
voces del público, que al final también tuvieron unos minutos
para mostrar su punto de vista. Está claro que si se quisiese se
podrían utilizar sistemas técnicos de traducción que
facilitasen la participación en los debates de personas
inmigrantes que no dominan bien el alemán. Además, al poder
hablar en su propio idioma y expresarse bien, los inmigrantes
podrían transmitir sin problemas sus perspectivas y hacer llegar
sus comentarios directamente a la audiencia, lo cual enriquecería
enormemente los debates.
Si
no se ponen todos los medios sobre la mesa para que los
inmigrantes participen en la televisión pública suiza, es
lógico que esa parte de la población, que representa una cuarta
parte del total, no se sienta atraída por los programas de
cadenas como la DRS. Si no se hace nada por incluirlos, es lógico
que ellos no se sientan aludidos y no vean la cadena.
Al
final de la velada, el moderador del debate desvió la atención
sobre el tiempo de emisión, el timing. En el mes de las
votaciones de septiembre de 2004 y también en la campaña previa
al referéndum sobre las nacionalizaciones agilizadas para los
'secondos', los inmigrantes tuvieron muy poca atención por parte
de los medios de comunicación. Al contrario, las informaciones
sobre actos criminales y la ausencia de esta comunidad en los
debates, pudo hacer incluso que se tuviese una imagen negativa de
los extranjeros. Según Britschgi, es muy importante cuándo y
cómo se emite y en su opinión sería positivo que la Televisión
Suiza aportase un poco más de su parte en el proceso de
integración de los extranjeros y en la creación de una sociedad
en la que todas las culturas puedan vivir felices, sobre todo,
considerando que la televisión es un medio perfecto para lograr
eso.
Después
de las interesantes aportaciones de los invitados al debate, le
tocó el turno al público, que estuvo escuchando toda la noche
con mucha atención. Los miembros de la audiencia animaron incluso
más la discusión con sus comentarios, sus preguntas y sus
visiones.
Al
final, tras una riada de críticas a cómo representa la
Televisión Suiza a los inmigrantes, se pudo observar como el
semblante del jefe de redacción de la cadena reconocía que es
hora de cambiar algo. Haldimann aceptó varias de las sugerencias
y comentó que estaba dispuesto a escuchar ideas constructivas y
con motivación, que ayuden a paliar las lagunas existentes en la
DRS en relación con el tema de la inmigración y su integración
en el país.
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van a ir a parar los
impuestos de la
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